Una historia de esperanza, ciencia y vida

Una carta de agradecimiento nos recuerda el impacto que la atención especializada, el acompañamiento permanente y el trabajo de un equipo multidisciplinario pueden tener en embarazos de alta complejidad.

Karina Lomas, mamá de Aithana, llegó al Centro Nacional de Cirugía y Medicina Fetal del HGONA, referida desde otra institución de salud, cursando un embarazo gemelar monocorial biamniótico de 20.2 semanas, complicado por una restricción selectiva del crecimiento fetal tipo II del feto B.

Debido a la aparición precoz y severidad de esta condición, el equipo médico realizó la valoración especializada y determinó la necesidad de efectuar una cirugía intrauterina mediante láser placentario.

A pesar de los esfuerzos médicos, en menos de 24 horas posteriores al procedimiento se produjo el fallecimiento del feto que presentaba la restricción severa, una posibilidad que había sido previamente explicada a la familia debido a su delicada condición.

El embarazo continuó bajo seguimiento especializado hasta las 35 semanas de gestación, cuando, debido a una ruptura de membranas, Aithana nació mediante cesárea. Permaneció cinco días en terapia y hoy, con aproximadamente 24 días de vida, puede estar finalmente en los brazos de su mamá. 🤍

Karina expresa su profundo agradecimiento a la Dra. Marina Meléndez, Dra. Belén Nieto y a todo el personal del HGONA que acompañó a su familia durante este embarazo de muy alto riesgo:

“Logré salir con una de mis dos bebés en brazos, algo que veía imposible. Con la ayuda de todos los médicos y con la ayuda de Dios lo logramos. Mi esposo y yo quedamos eternamente agradecidos”.

Esta historia refleja la importancia de contar con atención especializada para el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de embarazos de alta complejidad, así como el compromiso de nuestros profesionales con cada madre, cada bebé y cada familia.