Personaje de la semana
Hay personas que hacen de su profesión una verdadera misión de vida. María Moncayo, enfermera del Servicio de Alto Riesgo Obstétrico del Hospital Gineco Obstétrico Pediátrico de Nueva Aurora Luz Elena Arismendi, es un ejemplo de compromiso, humanidad y fortaleza.
Su historia en nuestra institución comenzó en abril de 2020, en uno de los momentos más desafiantes para la salud: el inicio de la pandemia. Desde entonces, ha dedicado seis años a brindar cuidado, acompañamiento y esperanza a cada paciente que pasa por sus manos, demostrando que la enfermería es mucho más que una profesión; es una vocación que se vive con empatía, respeto y amor por los demás.
Su experiencia personal como madre de una persona con discapacidad le ha permitido desarrollar una sensibilidad única para comprender a las familias que atraviesan momentos difíciles. Esa capacidad de ponerse en el lugar del otro fortalece cada día su labor y reafirma el compromiso con una atención cálida y humanizada.
Entre los recuerdos que más atesora está el acompañamiento que recibió de sus compañeros durante su embarazo, una muestra de que el trabajo en equipo trasciende lo profesional y se convierte en una gran familia. Para María, el apoyo incondicional entre colegas es uno de los mayores valores que ha encontrado en el hospital y la fuerza que impulsa el trabajo diario, especialmente en los momentos más complejos.
Hoy reconocemos a María Moncayo por su dedicación, su calidad humana y por representar con orgullo los valores que distinguen a nuestro hospital. Su entrega inspira y nos recuerda que detrás de cada cuidado existe un corazón dispuesto a servir.




