Hablemos de lo que muchas veces permanece en silencio
En conmemoración del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el Servicio de Salud Mental del Hospital Gineco Obstétrico Pediátrico de Nueva Aurora “Luz Elena Arismendi” desarrolló una jornada de sensibilización dirigida a usuarios, familias y personal de salud, generando espacios de información, escucha y reflexión.
A través de diferentes estaciones educativas, conversamos sobre cuatro aspectos fundamentales para la prevención:
1.
Mitos y verdades en torno al suicidio: Derribamos creencias que pueden aumentar el estigma y recordamos que hablar responsablemente sobre el suicidio no incita a hacerlo; por el contrario, puede abrir una oportunidad para expresar el sufrimiento y buscar ayuda.
2.
Signos de alarma: Aprendimos a reconocer cambios emocionales y conductuales, expresiones de desesperanza, aislamiento, despedidas inusuales u otras señales que requieren atención. Identificarlas a tiempo puede permitir una intervención oportuna.
3.
Redes de apoyo: Reflexionamos sobre la importancia de no atravesar una crisis en soledad. Familia, amigos, compañeros, comunidad y profesionales de salud pueden constituirse en una red protectora cuando existe escucha, disponibilidad y acompañamiento.
4.
¿Cómo acompañar y dónde buscar ayuda?: Escuchar sin juzgar, tomar en serio las expresiones de sufrimiento, preguntar con empatía, permanecer cerca y facilitar el acceso a atención profesional son acciones que pueden marcar una diferencia. Acompañar no significa tener todas las respuestas; significa no dejar sola a una persona que necesita ayuda.
Esta jornada nos recordó que la prevención del suicidio es una responsabilidad compartida. Crear espacios seguros para hablar de salud mental, disminuir el estigma y saber cómo actuar frente a una señal de alarma también es cuidar la vida.













